¿Quién me ha robado el
mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a
mí?
Pero, ¿quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.
JOAQUÍN SABINA
Qué haya
querido transmitir Sabina con su canción, no lo sé, no lo termino de descifrar.
Pero en mi vida esa canción tiene un sitio muy bien definido. Hay personas y
lugares a los que me lleva, y con ellos una oleada de recuerdos emocionantes.
Cuando era
adolescente, frecuenté mucho la provincia de Entre Ríos, porque, invitado por
mi tío sacerdote, había hecho un retiro espiritual llamado Emaús, el cual me
ligó a ciudades como Villaguay, San Benito y Paraná. Anduve dos o tres años
viajando asiduamente por actividades del Emaús, tales como reuniones semanales,
preparaciones de retiros, visitas a amigos y demás. Algunas de las personas con
quienes compartí esos años se convirtieron sin lugar a dudas en hermanos del
corazón. Uno de ellos, Natalio, estuvo obsesionado con la canción de Sabina.
Tanto que me la pegó. Así, cada vez que la escucho vuelvo a ese momento de mi
vida y a Natalio. Estos son, como mencioné al principio, recuerdos
emocionantes, ya que siento que mi adolescencia en Entre Ríos, con tantas
personas tan queridas, fue una época hermosa, en la que recibí mucho amor y
alimenté parte de lo que me constituye como persona. Siento que si hoy puedo
transmitir algo positivo con mi vida, tiene mucho que ver con lo experimentado
en esos años.
Es cierto, no
solo el amor recibido me estructuró, ya que en todas las vidas existen instantes
de dolor, de sufrimiento. Todos somos víctimas de alguna discriminación o
agresión en algún momento. Pero, recorriendo mis pocos años, puedo ver que fui más
bien tratado que mal tratado. O al menos no he querido quedarme con lo malo y
agriarme. Porque, esa es otra cuestión, lo que hacemos con lo que nos hacen. Es
famosa la frase de Sartre, que dice lo
importante no es lo que se hace de nosotros, sino lo que hacemos nosotros
mismos de lo que se ha hecho de nosotros. Y me parece genial. Creo que
grafica lo que dije antes. Si bien, objetivamente, he recibido más bien que
mal, intenté que este poco de mal no eche raíces muy profundas en mi corazón.
Así, agradezco a todos los que me han querido tanto.
A quienes ya no están, a quienes no veo seguido pero quiero mucho, a aquellos
con quienes comparto la cotidianeidad. Ojalá podamos no quedarnos tanto con las
experiencias negativas. Ojalá podamos ser conscientes del bien recibido y
multiplicarlo.
Lautaro Nicolás Valli

Las canciones nos evocan recuerdos, y abril es un mes muy propicio para ello. Vos, Lautaro, no habíais nacido entonces ni a mí me pasó nada en esa fecha, pero la canción 20 de abril del 90 me recuerda inevitablemente a una persona que nos hizo soñar en la radio (le gustaba y la ponía mucho en La tosa de los vientos), el querido Juan Antonio Cebrián. Gracias, porque posiblemente me pase el resto de la tarde cabtutreándola y acordándome de la cordialidad de su voz.
ResponderEliminarQue coincidencia para mí la canción "Era en Abril" tuvo un significado fuerte en un momento de mi vida. Se ve que Abril es un mes clave jaja .
ResponderEliminarSi fuiste más bien tratado que maltratado es porque sos una persona muy cálida y amorosa y es muy fácil llevarse bien con vos. Abrazo grande Lauti y hasta el próximo escrito.