viernes, 31 de mayo de 2024

Multiplicar el bien recibido

 



¿Quién me ha robado el mes de abril?

¿Cómo pudo sucederme a mí?

Pero, ¿quién me ha robado el mes de abril?

Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.


Quién me ha robado el mes de abril 

JOAQUÍN SABINA


 

Qué haya querido transmitir Sabina con su canción, no lo sé, no lo termino de descifrar. Pero en mi vida esa canción tiene un sitio muy bien definido. Hay personas y lugares a los que me lleva, y con ellos una oleada de recuerdos emocionantes.

Cuando era adolescente, frecuenté mucho la provincia de Entre Ríos, porque, invitado por mi tío sacerdote, había hecho un retiro espiritual llamado Emaús, el cual me ligó a ciudades como Villaguay, San Benito y Paraná. Anduve dos o tres años viajando asiduamente por actividades del Emaús, tales como reuniones semanales, preparaciones de retiros, visitas a amigos y demás. Algunas de las personas con quienes compartí esos años se convirtieron sin lugar a dudas en hermanos del corazón. Uno de ellos, Natalio, estuvo obsesionado con la canción de Sabina. Tanto que me la pegó. Así, cada vez que la escucho vuelvo a ese momento de mi vida y a Natalio. Estos son, como mencioné al principio, recuerdos emocionantes, ya que siento que mi adolescencia en Entre Ríos, con tantas personas tan queridas, fue una época hermosa, en la que recibí mucho amor y alimenté parte de lo que me constituye como persona. Siento que si hoy puedo transmitir algo positivo con mi vida, tiene mucho que ver con lo experimentado en esos años.

Es cierto, no solo el amor recibido me estructuró, ya que en todas las vidas existen instantes de dolor, de sufrimiento. Todos somos víctimas de alguna discriminación o agresión en algún momento. Pero, recorriendo mis pocos años, puedo ver que fui más bien tratado que mal tratado. O al menos no he querido quedarme con lo malo y agriarme. Porque, esa es otra cuestión, lo que hacemos con lo que nos hacen. Es famosa la frase de Sartre, que dice lo importante no es lo que se hace de nosotros, sino lo que hacemos nosotros mismos de lo que se ha hecho de nosotros. Y me parece genial. Creo que grafica lo que dije antes. Si bien, objetivamente, he recibido más bien que mal, intenté que este poco de mal no eche raíces muy profundas en mi corazón.

Así, agradezco a todos los que me han querido tanto. A quienes ya no están, a quienes no veo seguido pero quiero mucho, a aquellos con quienes comparto la cotidianeidad. Ojalá podamos no quedarnos tanto con las experiencias negativas. Ojalá podamos ser conscientes del bien recibido y multiplicarlo.




Lautaro Nicolás Valli

2 comentarios:

  1. Las canciones nos evocan recuerdos, y abril es un mes muy propicio para ello. Vos, Lautaro, no habíais nacido entonces ni a mí me pasó nada en esa fecha, pero la canción 20 de abril del 90 me recuerda inevitablemente a una persona que nos hizo soñar en la radio (le gustaba y la ponía mucho en La tosa de los vientos), el querido Juan Antonio Cebrián. Gracias, porque posiblemente me pase el resto de la tarde cabtutreándola y acordándome de la cordialidad de su voz.

    ResponderEliminar
  2. Que coincidencia para mí la canción "Era en Abril" tuvo un significado fuerte en un momento de mi vida. Se ve que Abril es un mes clave jaja .
    Si fuiste más bien tratado que maltratado es porque sos una persona muy cálida y amorosa y es muy fácil llevarse bien con vos. Abrazo grande Lauti y hasta el próximo escrito.

    ResponderEliminar