Ante la experiencia del no comprender, del percibir que la realidad (¡oh sagrada Realidad!) se nos escapa de las manos, que no podemos tener todo controlado, que a veces solamente podemos confiar en que mañana será mejor, y el gris de hoy, no es un sin sentido, sino una partecita más del gran camino que es la vida (en la que todo tiene sentido)...
Ante lo que podemos llamar "misterio", es decir, aquello que no podemos ver del todo con claridad, debido, no a su oscuridad, sino a su exceso de luz...
Ante la conciencia de que no es lo mismo "abrazar", es decir, disponer el corazón para la reconciliación, que meramente "tolerar" o "aguantar"...
Ante todo esto, y sabiendo que sería imposible dejar plasmado en un papel (o en una página web) todo lo que acontece en lo profundo del corazón, surgieron, en agosto del 2018, las líneas que dejo a continuación:
"Se me ocurre que hay esperanza
cuando contemplo el vuelo de una mariposa,
¿será porque sé que cerca hay una flor,
y la flor me cuenta de la primavera?
No puedo, aunque quisiera,
explicarte cuál es el misterio de la primavera.
Vivir es abrazar un misterio…"
Lautaro Nicolás
